Hoy por hoy creo que vale la pena arriesgarse por lo que uno
quiere, aunque desde el principio sepas que te puede doler. Al fin y al cabo,
cada sacrificio conlleva un costo, en ocasiones terminas pagándolo con dolor,
pero puede que ocurra que lo pagues con alegrÃa.
Solo detente a pensar en todas las cosas que has dejado ir
por miedo a qué pueda ocurrir, por miedo a fracasar, al rechazo, por miedo a
ser estigmatizada (o) por esta sociedad de mierda en la que vivimos. Y perdón
si mi lenguaje te ofende, o mejor no, no me disculpo, porque si esta sociedad
no fuera una reverenda mierda quizás tú no te estarÃas tomando en poco cuando realidad
vales tanto. Si la sociedad en la que vivimos no fuera una basura, no te venderÃa
estereotipos de belleza, ni de género, ni estereotipos de cualquier cosa.
Porque te dicen que nacemos libre pero la realidad es que nacemos esclavizados
a los estándares de esta sociedad contradictoriamente moralista. Digo
contradictoria porque te dicen que debemos tener la moral como ser vÃrgenes
hasta el matrimonio, pero todo a tu alrededor te Ãnsita a consumir el sexo de
forma desmedida y distorsionada. ¿Ves la contradicción? Nuestra sociedad hipócrita
decide qué es lo correcto que vistas, que nuestras heridas son una vergüenza
y el que te dice que no eres perfecta (o) porque no cumples con el modelo de
revista que ellos se han esperando en editar porque lo que necesitaban era perfección
y no un ser humano común y corriente.
Solo detente a pensar en todas las cosas que has dejado ir por miedo a qué pueda ocurrir, por miedo a fracasar, al rechazo, por miedo a ser estigmatizada (o) por esta sociedad de mierda en la que vivimos.
Si no existiera este modelo de sociedad enfermizo, posiblemente
hubieras sufrido menos durante tu crecimiento, quizás te atreverÃas a reÃr y
hablar sin tapujos. Te mirarÃas y dirÃas que eres lo más hermoso porque no
existe nadie como tú. No dudarÃas en dar un paso hacia tus sueños porque es lo
que te apasiona. Lo arriesgarÃas sin miedo a que te rechacen o te señalen. Pero
la realidad es que vivimos en una sociedad que ha querido decirte que no puedes
hacer ninguna de esas cosas.
Pues no, no me puedo conformar con que te conformes con lo
que el sistema te ha dicho. Eres demasiado como para que te conviertas en otro autómata
de la sociedad. Pero necesito que te creas lo mucho que vales y esa tarea te
toca a ti, yo te lo podrÃa repetir una y mil veces si es necesario y no hará
efecto porque no te lo crees. ¿Acaso crees que todas las personas tienen tu
sonrisa y tus ojos? Para ser sincera no hay ninguna mirada ni sonrisa que asimile
a la tuya. Eres una persona única y especial. Quisiera que te pudieras ver a través
de mis ojos, que entendieras que no hay belleza más perfectamente imperfecta
que la tuya. Que ames cada una de las cicatrices, tanto las fÃsicas como las
que llevas en tu corazón. Y no dejes que un número talla defina lo mucho que le
puedas gustar a una persona e incluso a ti misma (o). Es más, no dejes que nada
ni nadie te defina. DefÃnete tú, y solamente tú. Si te maquillaras, si te gustaran
las chicas o los chicos, si te pintas el pelo, si crees en un ser divino, lo
que sea pero que lo elijas tú. Estoy muy clara que ese proceso de ruptura con
la sociedad es difÃcil, en ocasiones doloroso, pero te aseguro que es lo más saludable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario