martes, 16 de enero de 2018



Cuando dije no,
lo dije porque no quería,
porque era en contra de mi voluntad.
Lo grité porque estabas traspasando
la línea de lo que esta sociedad, se supone, te tiene permitido.
Por eso dije no.

Y por si no sabías,
no, significa no.
Así, sin rodeos .
Que no estaba diciendo
quizás, tal vez, o sigue.
Estaba exigiendo detuvieras tus manos,
y tus asquerosos besos.
Te estaba exigiendo mi derecho a decir NO.

Cuando expresé que me lastimabas
y viste mis ojos llenos de lágrimas,
no estaba pidiendo que siguieras,
no estaba llorando por el placer que me dabas.
Estaba pidiendo que te detuvieras,
que esa situación no me gustaba
y mucho menos la deseaba.

Violación, es el acto de forzar
un acto sexual.
Y para tu información,
por forzar me refiero
a que no lo consentí.
No lo pedí.
Y mucho menos lo provoqué.

Si mi ropa te dice que me violes,
entonces, que bien te vistes
para aparentar una supuesta santidad.

Cuando dije no
era no y sigue siendo no.
No lo consentí.
No lo provoqué.
No lo pedí.

No lo quería.

Escrito por L.C.Z

lunes, 15 de enero de 2018


Hoy por hoy creo que vale la pena arriesgarse por lo que uno quiere, aunque desde el principio sepas que te puede doler. Al fin y al cabo, cada sacrificio conlleva un costo, en ocasiones terminas pagándolo con dolor, pero puede que ocurra que lo pagues con alegría.

Solo detente a pensar en todas las cosas que has dejado ir por miedo a qué pueda ocurrir, por miedo a fracasar, al rechazo, por miedo a ser estigmatizada (o) por esta sociedad de mierda en la que vivimos. Y perdón si mi lenguaje te ofende, o mejor no, no me disculpo, porque si esta sociedad no fuera una reverenda mierda quizás tú no te estarías tomando en poco cuando realidad vales tanto. Si la sociedad en la que vivimos no fuera una basura, no te vendería estereotipos de belleza, ni de género, ni estereotipos de cualquier cosa. Porque te dicen que nacemos libre pero la realidad es que nacemos esclavizados a los estándares de esta sociedad contradictoriamente moralista. Digo contradictoria porque te dicen que debemos tener la moral como ser vírgenes hasta el matrimonio, pero todo a tu alrededor te ínsita a consumir el sexo de forma desmedida y distorsionada. ¿Ves la contradicción? Nuestra sociedad hipócrita decide qué es lo correcto que vistas, que nuestras heridas son una vergüenza y el que te dice que no eres perfecta (o) porque no cumples con el modelo de revista que ellos se han esperando en editar porque lo que necesitaban era perfección y no un ser humano común y corriente.

Solo detente a pensar en todas las cosas que has dejado ir por miedo a qué pueda ocurrir, por miedo a fracasar, al rechazo, por miedo a ser estigmatizada (o) por esta sociedad de mierda en la que vivimos. 

Si no existiera este modelo de sociedad enfermizo, posiblemente hubieras sufrido menos durante tu crecimiento, quizás te atreverías a reír y hablar sin tapujos. Te mirarías y dirías que eres lo más hermoso porque no existe nadie como tú. No dudarías en dar un paso hacia tus sueños porque es lo que te apasiona. Lo arriesgarías sin miedo a que te rechacen o te señalen. Pero la realidad es que vivimos en una sociedad que ha querido decirte que no puedes hacer ninguna de esas cosas.

Pues no, no me puedo conformar con que te conformes con lo que el sistema te ha dicho. Eres demasiado como para que te conviertas en otro autómata de la sociedad. Pero necesito que te creas lo mucho que vales y esa tarea te toca a ti, yo te lo podría repetir una y mil veces si es necesario y no hará efecto porque no te lo crees. ¿Acaso crees que todas las personas tienen tu sonrisa y tus ojos? Para ser sincera no hay ninguna mirada ni sonrisa que asimile a la tuya. Eres una persona única y especial. Quisiera que te pudieras ver a través de mis ojos, que entendieras que no hay belleza más perfectamente imperfecta que la tuya. Que ames cada una de las cicatrices, tanto las físicas como las que llevas en tu corazón. Y no dejes que un número talla defina lo mucho que le puedas gustar a una persona e incluso a ti misma (o). Es más, no dejes que nada ni nadie te defina. Defínete tú, y solamente tú. Si te maquillaras, si te gustaran las chicas o los chicos, si te pintas el pelo, si crees en un ser divino, lo que sea pero que lo elijas tú. Estoy muy clara que ese proceso de ruptura con la sociedad es difícil, en ocasiones doloroso, pero te aseguro que es lo más saludable. 


Las cosas que aprendí en el proceso es que nuestra propia autoestima nos detiene a lograr grandes cosas. Como por ejemplo el hablarle a ese chico que piensas que estas destinada a verle y no tenerle. ¿Y quién dijo que ese era el destino escrito para ustedes? Y si le hablaras y descubrieras que pueden crear otro camino por el cual caminar Ya sea como amigos o como amores. Hoy en día arriesgarse en ocasiones duele, pero te quedas con la consciencia limpia de que lo intentaste. Y no te mortificarías con la constante pregunta ¿Y qué hubiera pasado tan siquiera lo hubieras intentado? Así que no esperes más y haz eso que tanto deseas hacer. ¡Inténtalo!